Las subastas de generación por Recursos Energéticos Renovables (RER) en el Perú

Por: Estudios Económicos y Sectoriales - FRI ESAN



El FRI ESAN presenta el DIPLOMA DE ESPECIALIZACIÓN EN MERCADOS Y DE REGULACIÓN TARIFARIA EN ENERGÍA. La plana docente cuenta con experimentados profesionales como Carlos Barreda, Vicepresidente en OSINERGMIN; Jaime Mendoza, Gerente de Generación y Transmisión Eléctrica en OSINERGMIN; Miguel Révolo, Gerente de la División de Regulación de Gas Natural en OSINERGMIN; Edwin Quintanilla, Director de la Maestría en Gestión de la Energía de ESAN; Luis Espinoza[1], ex-Gerente de la División de Gas Natural de la  Gerencia Adjunta de Regulación Tarifaria en OSINERGMIN; en otros. El temario es amplio y brinda tanto una comprensión del funcionamiento de los mercados de energía, como de su regulación tarifaria bajo la legislación peruana.

Los RER se dividen en no convencionales y convencional. Los primeros incluyen las fuentes de energía mareomotriz, de la biomasa, eólica, solar, y geotérmica. La RER convencional es la energía hidráulica, siempre que la capacidad de una central de este tipo no supere los 20 MW. Históricamente, gran parte de la matriz energética del país es generada por hidroeléctricas, sin embargo, la promoción de RER busca diversificar tecnologías. Además, los proyectos de centrales hidroeléctricas de gran tamaño generan impactos adversos sobre los ecosistemas en los que se ubican.

En todo el mundo los costos de generación de electricidad por medio de RER son cada vez más competitivos. Debido a los incentivos económicos y al constante avance tecnológico, que ha dado lugar a fenómenos como la ley de Swanson, es seguro que la generación de electricidad por estas fuentes será en un futuro próximo más eficiente en función de costos que la generada en base a combustibles fósiles. Sin embargo, estás tecnologías aún presentan problemas de confiabilidad, los cuales no podrán resolverse del todo sin que se desarrolle la capacidad de almacenar energía eléctrica a gran escala de forma competitiva. Por lo tanto, contar con un alto porcentaje de la matriz eléctrica producida por RER es inviable para muchos sistemas eléctricos.

El SEIN es uno de esos sistemas. Sustentado en la variabilidad en la producción de energía de una central RER, el marco peruano ha considerado por el momento no reconocerle potencia firme y por lo tanto no reciben un ingreso por potencia. Además, los bajos precios de la energía de las fuentes convencionales hacen que muchas tecnologías RER no puedan competir en obtener contratos que paguen sus inversiones.

Por ello, en el país, el desarrollo de la generación de electricidad por medio de RER se impulsa dándoles un tratamiento distinto al que recibe la generación hidroeléctrica y la termoeléctrica por combustibles fósiles. Las subastas RER en el Perú otorgan a los proponentes ganadores un precio garantizado[2].

Los beneficios de este trato preferencial para el país son la mayor seguridad de la matriz de generación eléctrica debido a una mayor diversificación de fuentes, y un menor impacto en el medio ambiente que combustibles fósiles, como el gas natural.

La normativa dispone que el Ministerio de Energía y Minas (MEM) establezca un porcentaje objetivo de participación de las centrales RER no convencionales en la matriz del SEIN (actualmente de 5%). Las subastas se realizan periódicamente buscando incrementar la oferta conforme crece la capacidad de generación del sistema, de modo que la participación de RER no convencionales se mantenga cercana a la meta. Además, se establecen cuotas por cada tecnología RER para promover la diversificación.

Por ejemplo, estas fueron las cuotas por tecnología en el último proceso de subasta (2016):

                                

Después de que los postores han adquirido las bases, mostrado su interés, y han sido calificados, las ofertas por tecnología se ordenan desde el menor precio hasta el mayor, descartándose las ofertas cuyo precio supere al precio base fijado por Osinergmin. Luego, se otorga la Buena Pro a los postores, empezando por el que ofreció el menor precio, hasta cubrir la energía requerida.

En el siguiente gráfico, se presenta el mecanismo para la energía eólica, el cual también puede aplicarse a cualquier tecnología. Se puede observar que la Propuesta 4 supera el precio base fijado por el regulador, por lo cual la adjudicación termina en la Propuesta 3, lo que deja energía requerida sin cubrir.

                                                   

Después de esta primera subasta, el proceso de adjudicación de RER convencional acaba. Sin embargo, para las tecnologías RER no convencionales se suman las cantidades de energía requeridas, pero no adjudicadas. Esta suma se subasta en una segunda ronda, en la cual únicamente los postores que no obtuvieron la Buena Pro en la primera ronda pueden participar, siempre y cuando ofrezcan un precio igual o menor al que antes presentaron. El procedimiento de adjudicación en la segunda ronda es el mismo que el de la primera, con excepción de que todas las tecnologías participan en una única subasta. Después de acabado el proceso, estos fueron los resultados de las dos rondas para la cuarta subasta del 2016:

                               

Como se puede observar, se logró adjudicar el 99.38% de la energía requerida (aunque con un mix diferente de tecnologías al propuesto). Además, los precios ofertados por proyectos eólicos y solares resultaron los más bajos a nivel latinoamericano en ese entonces[1]. Los proyectos ganadores de la última subasta deben ponerse en marcha en el 2018, mientras que el contrato de suministro vence en el 2038.

En un futuro tal vez no sea necesario continuar con el trato diferenciado a las centrales de generación en base a RER, pero para ello deberá aumentarse la capacidad de almacenar energía eléctrica a gran escala a costos competitivos. Los recientes avances de Tesla en Australia, y de investigadores del MIT parecen mostrar que el objetivo ya se puede ver en el horizonte.

 
[1]  Artículo elaborado en colaboración con: ING. LUIS ESPINOZA, ex Viceministro de Energía y Minas.
[2] Los ingresos de la central RER provienen de la venta de energía a los costos marginales del SEIN (mercado de corto plazo), sin embargo, si estos ingresos son menores a los garantizados, entonces Osinergmin compensa la diferencia. La compensación pagada por Osinergmin se financia mediante un recargo a las tarifas de los usuarios regulados.
[3] El record más reciente lo ostenta la última subasta mexicana (https://gestion.pe/blog/inversioneinfraestructura/2018/01/subastas-de-energias-rer-en-mexico-y-peru.html)